Oración por la pareja que se encuentra lejos
Toma un momento de tu día para encontrarte con Dios. Reza esta oración palabra por palabra, o déjala inspirarte para hablar con Él con tus propias palabras.
La voz se genera con tu propio navegador, sin salir de esta página.
Dios mío, manantial de agua viva, en tu presencia me regocijo para entregarte absolutamente todo de mí y agradecerte por los milagros que cada día siembras en mí. En estos momento me siento un poco conmovido, quiero hacer de esta oración más que hábito, un alimento o medicina para mi alma y quisiera pedirte por el ser amado que tengo lejos de mi pero que guardo en mi corazón.
Pues el amor que Tú consumaste entre nosotros dos, aún no se ha ido, pero por cosa del destino que quizás Tú planeaste, tengo a mi amado o amada lejos de mí, tratando de cumplir algunos sueños personales, tal vez encontrando algunas respuestas para su vida o por distintas razones que solo Tú sabes con exactitud.
Pues lo extraño y mucho mi Señor, y por muchos momentos su ausencia genera melancolía en mí, es que me resulta muy difícil mantener una relación a distancia, porque son abrazos, miradas, muestras de afecto acumuladas en mi corazón como un armario, que no se los puedo dar de manera física y a veces me frustro por que así como yo, aveces el o ella no está pasando bien y no puedo estar con el para consolarlo.
Lo que más puedo hacer además de decirle lo mucho que lo amo, todos los días, es entregártelo por medio de esta oración, para que desde donde se encuentren lo puedas cuidar de todo peligro, para que día y noche no pierda la convicción de tu amor, que la única manera de permanecer y ser fuertes en si nos sostenemos en la fe.
Porque mi amor se encuentra lejos, pero en mi oblación, Tú Señor dejas que pueda sentirlo cerca. Permite que el pueda ser abrazado en mis oraciones y que esta etapa que estamos viviendo, sea una prueba clara de que el amor el fuerte y todo lo puede si nuestra confianza está puesta en Ti.
Sé que tengo que ser fuerte pero muchas veces unidas a muchas noches, no puedo deja de expresar lo que siento, ni d repetir lo difícil que es mantener esta relación de kilómetros. Así que de rodillas ante Ti, pido que nos hagas firmes, que no perdamos el enfoque principal de nuestra relación que ere Tú mi Dios.
Ayúdanos a no idealizarnos para que luego nos nos decepcionemos la menor o mayor defecto que podamos percibir, pues nadie en esta vida es perfecto ni yo lo soy ni pretendo serlo porque solo la perfección te pertenece a Ti mi Señor, pero sí no nos desanimes de luchar por sacar adelante esta relación que es producto de tu voluntad.
En cada oración te pido con mucho fervor para que las dificultades no sean más grandes que el amor que formaste entre nosotros, que todo esto que estoy viviendo con mi pareja nos hagas recordar la grandeza de tu amor. Ayúdanos a ser una soga de tres nudos para que Tú nos sostengas y nuestra relación jamás de desate por el dolor.
Hazle llegar todo mi amor a través de esta oración Señor divino, que cuando me extrañe recurra también a la oración, para que así juntos y contigo en medio podamos ser más fuertes, pues la distancia no será impedimento para el amor, porque para Ti Dios bendito no hay imposibles.
Ilumina el espíritu de mi ser amado o amada, dale el valor de caminar bajo la tormenta con valentía y de no olvidar cumplir los sueños que se han trazado, que recuerde que esto también es una oportunidad que Tú le brindas para que pueda crecer en diversos aspectos de su vida, lo cual me hace muy feliz.
Si por alguna razón la distancia aflige con furia nuestras almas, ven corriendo a nuestro auxilio Señor, para que podamos escuchar tu dulce voz, que nos haga recordar que el verdadero amor implica muchos sacrificios, que el amor todo lo soporta y lo puede en verdad, y que mientras los días pasan, son los más próximos para volver a encontrarnos.
Gracias amado Dios por atender mis súplicas, hazlas llegar hasta tu pecho inmaculado para que como torrentes de agua viva, las bendiciones sigan llegando y dando frutos de amor y gratitud. En tus manos pongo mi vida, mi relación y todas mis ilusiones, en nombre de tu Hijo Jesús, Amén.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Señor, hoy te traigo esta intención concretamente: pareja que se encuentra lejos. Tú la conoces mejor que yo mismo; sabes de dónde nace este deseo y lo que hay detrás de cada palabra que he rezado. Te pido que, si esta petición es buena para mí, la hagas crecer; y si no lo es, transformala en algo mayor. Que yo confíe en tu voluntad perfecta, aunque mis tiempos no sean los tuyos.
Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: pareja que se encuentra lejos. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Amado Dios, mi oración por pareja que se encuentra lejos no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.
Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en pareja que se encuentra lejos, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Amén. 🙏
Reflexión para tu oración
Cuando rezamos por pareja que se encuentra lejos declaramos, sin decirlo con palabras, que Dios puede lo que a nosotros nos resulta imposible. Esa confianza agrada al Señor más que mil sacrificios. Por eso, antes de pedir, conviene detenerse un momento y dejar que el corazón se tranquilice en su presencia.
Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por pareja que se encuentra lejos con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.
La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por pareja que se encuentra lejos, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.
Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con pareja que se encuentra lejos y en todo lo que lo rodea.
Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.
Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por pareja que se encuentra lejos con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.
Cómo rezar esta oración
- Aparta cinco minutos de calidad: no es mucho tiempo para lo que está en juego.
- Empieza reconociendo la presencia de Dios contigo en este momento.
- Reza la oración como si Dios estuviera sentado a tu lado escuchándote.
- Ofrécele la persona o situación que te preocupa y déjala en sus manos.
- Acércate al día con la certeza de que no caminas solo: él va contigo.
Versículo para acompañar tu oración
«El amor cubrirá multitud de pecados.»
— 1 Pedro 4:8
Donde hay amor verdadero, los defectos encuentran perdón y paciencia.
La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde tu corazón y tu mente, y que su amor llene tu casa. Amén.