Oración para superar un desamor
Toma un momento de tu día para encontrarte con Dios. Reza esta oración palabra por palabra, o déjala inspirarte para hablar con Él con tus propias palabras.
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Padre mío, Padre de bondad, hoy me dirijo a ti con una petición muy especial. Señor, me siento en confusión y quiero que tu luz me ilumine para sentir nuevamente que estoy en el camino de tu amor. Altísimo, te pido que oigas mi ruego y escuches mis palabras con la paciencia infinita que sólo Tú posees.
Señor, en este día, que he sentido que me han pasado cosas malas, quiero que en Ti buscar consuelo, un alivio para este dolor que es causado por la triste realidad que debo aceptar. Padre, estoy sufriendo enormemente, siento que las cosas no están yendo bien para mí y me cuesta salir adelante.
Te pido que seas Tú quien me dé la fuerza para levantarme de donde estoy y seguir luchando. Siento que mi corazón ha sido herido, Señor, me duele mucho que me hayan lastimado así y a veces hasta pienso que no es justo lo que me pasó.
Tú, que todo lo ves y todo lo permites por una razón justa, sabes que confié mucho en darme una oportunidad con la persona que elegí, pero si no se ha dado como planeaba, por algo ha de ser, Padre. Tú que proteges siempre mi vida, dame de tu fuerza para curar mis heridas.
Dame la paciencia para entender lo que ha sucedido y la energía para no perder las ganas de volver a intentarlo. Padre Bueno, dirige mis pasos hacia un mejor lugar. Hay más personas en este mundo, personas buenas que encontrarán en mí lo que están buscando.
Este episodio de mi vida solamente es una pequeña parte de todo lo que me falta por experimentar. Oh, Padre de Amor, ayúdame a entender que aún faltan muchas cosas que vendrán. Yo debo alegrarme de tener salud, vida, una razón importante por la cual seguir, y esa razón debo ser yo, Señor.
Porque debo saber que, después de Ti, Padre santo, estoy yo. Debo cuidarme, quererme, mimarme y hacerme saber cuán importante soy para mí. Por eso, Señor, hazme notar que mi presencia en este mundo es valiosa, muy valiosa. Que, dentro de todo, lo mejor que puede pasarme es que el amor que Tú me tienes me da enormes bendiciones y eso será suficiente para que yo, así me encuentre sin ánimo o sin fuerzas, pueda hacer frente a cualquier problema.
Señor, Padre hermoso, tu palabra es donde yo me refugio siempre. Hoy que siento heridas en mi corazón, hoy que me parece que el amor no es tan bueno como me contaban, me pongo en Tu Santa presencia para sentir la fortaleza y la humildad de corazón para perdonar las ofensas de quien, quizá sin querer o aun haciéndolo a propósito, me hizo mucho daño.
Dame, Señor, la madurez suficiente para perdonar desde el fondo de mi corazón, para perdonar con sinceridad y sin rencores. Esta situación me está enseñando mucho, me doy cuenta de tantas cosas ahora: hay que ser prudentes para hacer lo que sea, siempre hay que pensar, meditar mucho sobre las decisiones que vamos a tomar; hay que sentir mucho cariño por nosotros mismos.
Pero quiero que esto sea un aprendizaje para el futuro. Señor, Padre Mío, yo no le cerraré las puertas al amor. Quiero darme otra oportunidad para ser feliz junto a alguien, no quiero que aquí, tal vez presa de la cólera o la tristeza, dé lugar en mi corazón a la resignación y me sienta incapaz de volver a experimentar esa emoción tan bonito del amor.
Que todo el tiempo que mi corazón necesite para curarse, me sirva también para poder aconsejar a otros sobre lo importante del cariño propio. Padre de Bondad, así como te pido que me ayudes a superar estos momentos difíciles, también te agradezco por ellos.
Porque siempre hay que ver el lado positivo de todo: estoy ganando mucha experiencia con esto. Te pido que oigas mis palabras en nombre tu Hijo, Jesús, Nuestro Amigo y Salvador. Gracias por el tiempo que comparto contigo, Señor Mío. Amén.
Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en superar un desamor, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Señor de la vida, escucha también el clamor de quienes hoy rezan conmigo por superar un desamor. Que ningún corazón que se acerca a ti con fe quede sin consuelo. Únenos como hijos de un mismo Padre y haz de nuestras vidas una sola oración que suba hasta tu trono.
Amado Dios, mi oración por superar un desamor no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.
Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en superar un desamor, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Padre amado, no permitas que la inquietud por superar un desamor me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.
Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: superar un desamor. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.
Amén. 🙏
Reflexión para tu oración
Cuando rezamos por superar un desamor declaramos, sin decirlo con palabras, que Dios puede lo que a nosotros nos resulta imposible. Esa confianza agrada al Señor más que mil sacrificios. Por eso, antes de pedir, conviene detenerse un momento y dejar que el corazón se tranquilice en su presencia.
Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por superar un desamor con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.
La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por superar un desamor, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.
Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con superar un desamor y en todo lo que lo rodea.
Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.
Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por superar un desamor con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.
Cómo rezar esta oración
- Aparta cinco minutos de calidad: no es mucho tiempo para lo que está en juego.
- Empieza reconociendo la presencia de Dios contigo en este momento.
- Reza la oración como si Dios estuviera sentado a tu lado escuchándote.
- Ofrécele la persona o situación que te preocupa y déjala en sus manos.
- Acércate al día con la certeza de que no caminas solo: él va contigo.
Versículo para acompañar tu oración
«Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.»
— 1 Corintios 13:13
De todo lo que pedimos en la vida, el amor es la mejor petición.
Que Dios, rico en misericordia, escuche tu oración y llene de bendiciones tu vida y la de los tuyos. Camina tranquilo: él va contigo.