Oración para ser una mejor persona
«Oración para ser una mejor persona». Esta oración puede acompañar un momento real de tu día. Léela con calma y deja que sus palabras te ayuden a expresar lo que vives: la gratitud, una dificultad, el cuidado de tu familia o la necesidad de comenzar de nuevo.
La voz se genera con tu propio navegador, sin salir de esta página.
Confío, Señor, que cuando me pongo en presencia tuya, la vida es mejor. No encuentro sufrimiento cuando me siento en tu compañía Sagrada, mi Dios. Por eso hoy que me dispongo a hablar contigo, veo en Ti al Padre de bondad que escuchará mis palabras y sabrá darme lo que es mejor para mí.
Con mi vida, Señor, puedo notar que he pasado por tantas cosas que, en algunas ocasiones, han hecho que dentro de mí cambien aspectos importantes de mi forma de ser. Padre, yo he permitido que la maldad del mundo gobierne a veces en mi interior y eso ha llevado a que yo me equivoque con frecuencia.
En mi vida diaria no he sabido conducirme por el camino de la honestidad y el respeto. He actuado mal, mi Señor. Tengo mucho por mejorar en mí para ser alguien de bien, con la seguridad de ser digno de llamarte Padre.
Muchas veces, por mis errores, he alejado a mis seres queridos. He ofendido mucho a quienes se han preocupado por mí y me han demostrado su cariño. Por eso, Dios bendito, te pido que me ayudes a cambiar.
Quiero implorarte, Señor, que me hagas una mejor persona. Dame la sabiduría para hacer de mí alguien que pueda vivir con la meta ir haciéndose cada vez más tolerante, alguien que practique el respeto, la solidaridad y piense en el bienestar de su prójimo como si deseara su bienestar propio.
A mis hermanos y hermanas en el mundo, Dios bendito, dales también la humildad para reconocer sus equivocaciones y el deseo de convertirse en mejores personas. Yo confío plenamente, Señor, que el mundo será un mejor lugar si podemos trabajar en ser diferentes cada día, mi amado Dios.
Padre Celestial, yo he aceptado mis desaciertos, Señor. Lo hago para aprender de mis errores y para que pueda recibir tu perdón, mi Dios. No veas el tamaño de mis pecados, sino mi fe, mis ganas de arreglar todo cuanto hice mal.
Siento inmensa alegría cuando al despertar cada día puedo ver lo hermoso de mi vida porque Tú la bendices, Señor. Dame la vida para gozar de tu amor y saber agradecer por lo que me brindas. Amado Padre, no me alcanza la voz ni el tiempo para darte mi agradecimiento por todo.
En tu nombre, Señor, me regocijo. Todo hijo tuyo, toda hija tuya se llena de felicidad cuando sabe que Tú ves con buenos ojos sus acciones y su diario vivir. A mí, Padrecito de bondad, me invade el júbilo al saber que vivo bajo tus mandatos y que me amas, Señor.
No dejes que las tentaciones me hagan debilitar mi fe, Señor. Dame la victoria cuando las pruebas vengan, Dios Mío. Tú que siempre velas por nuestro bienestar, sé mi Roca, mi Fortaleza.
Gracias, Padre eterno, por la vida y la oportunidad de orar, de estar en contacto contigo y poder hablarte como a mi Padre. Eres Tú el único que puede obrar en mi vida, en la vida de mi prójimo, de quien sea que acuda a Ti para hacer crecer la felicidad en cualquier situación difícil.
En nombre de tu amado Hijo, Nuestro Señor Jesús, te pido que oigas mi oración. Bendito Seas, Señor, Alabado Seas, por los siglos de los siglos. Amén.
Padre santo, pongo en tus manos esta petición: ser una mejor persona. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Señor de la vida, escucha también el clamor de quienes hoy rezan conmigo por ser una mejor persona. Que ningún corazón que se acerca a ti con fe quede sin consuelo. Únenos como hijos de un mismo Padre y haz de nuestras vidas una sola oración que suba hasta tu trono.
Padre santo, pongo en tus manos esta petición: ser una mejor persona. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.
Dios mío, te agradezco de antemano por lo que estás haciendo en mi vida por ser una mejor persona. Aunque todavía no lo vea con mis ojos, creo que ya estás moviendo piezas donde yo no alcanzo a mirar. Dame fe de niño, esa que confía sin entender, y esperanza firme, esa que no se rinde en el camino.
Amén. 🙏
Encontrarte con Dios en lo que estás viviendo
El título de una oración poderosa expresa la confianza de quien reza, no una garantía de que ciertas palabras produzcan un resultado automático. Puedes acudir a Dios con una necesidad urgente y mantener una actitud sencilla de escucha. Esta oración invita a unir la petición al cuidado de la vida cotidiana, de manera que el encuentro con Él continúe en la forma de tratar a los demás.
Si todavía no sabes qué pedir, puedes empezar por contar a Dios cómo ha sido este momento de tu día. Una oración sencilla no necesita abarcarlo todo para ser sincera.
La vida de oración se construye en encuentros pequeños, no en una actuación perfecta. Puedes acudir a Dios con alegría, cansancio, preguntas o incluso con dificultad para encontrar palabras. El tiempo dedicado a rezar cobra sentido cuando se prolonga en la manera de escuchar, trabajar, cuidar y pedir perdón. Si hoy tu atención se dispersa, vuelve a una frase de la oración y comienza de nuevo sin reprocharte esa distracción.
Para meditar sobre esta oración
Al rezar «Oración para ser una mejor persona», puedes detenerte en esta pregunta: ¿A quién puedo escuchar con más atención después de rezar?
Una forma sencilla de rezar hoy
- Busca un momento posible dentro de tu jornada. Puedes rezar sentado, durante una pausa o antes de acostarte; procura que ese espacio te permita atender a las palabras con calma.
- Haz una pausa entre párrafos y recuerda a alguien con quien compartirás tiempo durante el día.
- Cierra la oración con una petición sencilla sobre el resto del día y un nombre concreto por quien quieras interceder. Si una frase te ha acompañado, puedes recordarla después.
Una petición con tus propias palabras
Dios mío, aquí estoy con lo que ha ocurrido hoy y con lo que todavía no sé resolver. Ayúdame a reconocer tu compañía en la vida cotidiana. Hazme atento a quien necesita cuidado, dispuesto a pedir perdón y agradecido por los dones sencillos. Sostén mi confianza cuando me falten las palabras y enséñame a caminar contigo paso a paso. Amén.