Oración para antes de trabajar
«Oración para antes de trabajar». Esta oración puede acompañar un momento real de tu día. Léela con calma y deja que sus palabras te ayuden a expresar lo que vives: la gratitud, una dificultad, el cuidado de tu familia o la necesidad de comenzar de nuevo.
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Mi amado Dios, anhelo visitar tu reino donde tu promesa nos llevará. Mi deseo es estar en tu santa presencia, regocijándome en la felicidad de saber que me amas y que escuchas mis palabras con amor y atención.
Padre, me dispongo a estar en tu presencia con alegría, quiero que mis palabras sean de tu agrado, quiero que mis acciones en el día a día sean vistas con buenos ojos por Ti, Amadísimo Dios. Por favor, oye mis plegarias, Santo Señor. Acógeme en tu regazo.
Porque a veces siento el cansancio de estar en constante trabajo, pensando todo el tiempo en las diferentes cosas que se necesita para vivir en comodidad, preocupándome tal vez por el dinero o por la familia.
Queriendo conservar mi trabajo, que es mi sustento diario, y a veces dando más de la energía que tengo con tal de poder lograr un buen desempeño. Cuánta fatiga siento, mi Padre. Me he cansado mucho tratando de conseguir una buena situación económica.
Por eso en este momento, justo antes de iniciar mi jornada de trabajo, quiero pedirte que me bendigas. Quiero tener la seguridad de que cuando saldré rumbo a mi centro de labores, Tú estarás acompañándome y así no necesitará ninguna ayuda más, pues basta y sobra con la tuya.
Señor, te ruego que dejes caer tus bendiciones en mi lugar de trabajo, haz que todos los que laboramos en ese sitio podamos llevarnos bien y respetarnos, que cumplamos con nuestras responsabilidades sin discusiones ni problemas.
Permite, Señor mío, que reine la armonía en ese lugar. Todos anhelamos sentirnos bien, sentirnos cómodos en ese espacio, por eso te pido que veles siempre porque exista tolerancia y mucha solidaridad entre mis compañeros de trabajo y yo.
Además, Padre celestial, quiero pedirte también por todos mis hermanos y hermanas en el mundo que se preparan para salir a trabajar. Dales la fuerza que necesitan para entender que su sacrifico siempre será recompensado.
Y para todos aquellos que han elegido un camino equivocado, creyendo que el trabajo honesto no es la única forma de conseguir lo que quieren, hazlos recapacitar, Señor, que reflexionen acerca de sus actos y se puedan arrepentir a tiempo antes de cometer algún pecado mayor y ya no puedan hacer nada para evitarlo o enmendarlo.
Amadísimo Padre, bendice mi trabajo. Hazme un instrumento tuyo, donde pueda demostrar que la bondad y el cariño pueden hacer cosas grandiosas, maravillosas. Permite que pueda ayudar a quien lo necesite y si yo sé algo que mis compañeros no conocen, dame la sabiduría necesaria para enseñarles y compartir siempre todo lo que sabemos.
Perdona mis pecados, Dios de misericordia, hazme una mejor persona conforme pasen los días. Y que sea también una buena persona para con mi familia y con mis amigos. Refúgiame siempre entre tus brazos, mi Señor. Hazme diferente a las personas malas.
Te agradezco por este momento que puedo compartir contigo, mi Señor. Te pido que oigas mis oraciones, en nombre de tu hijo Jesús, nuestro señor y salvador, te encomiendo mis palabras. Sé que me oirás y podrás darme aquello que necesito en el momento que Tú consideres oportuno. Bendito seas, Señor. Amén.
Padre santo, pongo en tus manos esta petición: antes de trabajar. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Señor de la vida, escucha también el clamor de quienes hoy rezan conmigo por antes de trabajar. Que ningún corazón que se acerca a ti con fe quede sin consuelo. Únenos como hijos de un mismo Padre y haz de nuestras vidas una sola oración que suba hasta tu trono.
Padre santo, pongo en tus manos esta petición: antes de trabajar. Acógela como quien acoge una semilla en buena tierra: cuida su crecimiento, protégela de la sequía y del frío, y hazla fructificar en el momento que tú sabes que más la necesito. Yo confío en tu amor, que nunca falla.
Dios mío, te agradezco de antemano por lo que estás haciendo en mi vida por antes de trabajar. Aunque todavía no lo vea con mis ojos, creo que ya estás moviendo piezas donde yo no alcanzo a mirar. Dame fe de niño, esa que confía sin entender, y esperanza firme, esa que no se rinde en el camino.
Amén. 🙏
Encontrarte con Dios en lo que estás viviendo
El título de una oración poderosa expresa la confianza de quien reza, no una garantía de que ciertas palabras produzcan un resultado automático. Puedes acudir a Dios con una necesidad urgente y mantener una actitud sencilla de escucha. Esta oración invita a unir la petición al cuidado de la vida cotidiana, de manera que el encuentro con Él continúe en la forma de tratar a los demás.
Si todavía no sabes qué pedir, puedes empezar por contar a Dios cómo ha sido este momento de tu día. Una oración sencilla no necesita abarcarlo todo para ser sincera.
La vida de oración se construye en encuentros pequeños, no en una actuación perfecta. Puedes acudir a Dios con alegría, cansancio, preguntas o incluso con dificultad para encontrar palabras. El tiempo dedicado a rezar cobra sentido cuando se prolonga en la manera de escuchar, trabajar, cuidar y pedir perdón. Si hoy tu atención se dispersa, vuelve a una frase de la oración y comienza de nuevo sin reprocharte esa distracción.
Para meditar sobre esta oración
Al rezar «Oración para antes de trabajar», puedes detenerte en esta pregunta: ¿A quién puedo escuchar con más atención después de rezar?
Una forma sencilla de rezar hoy
- Busca un momento posible dentro de tu jornada. Puedes rezar sentado, durante una pausa o antes de acostarte; procura que ese espacio te permita atender a las palabras con calma.
- Haz una pausa entre párrafos y recuerda a alguien con quien compartirás tiempo durante el día.
- Cierra la oración con una petición sencilla sobre el resto del día y un nombre concreto por quien quieras interceder. Si una frase te ha acompañado, puedes recordarla después.
Una petición con tus propias palabras
Dios mío, aquí estoy con lo que ha ocurrido hoy y con lo que todavía no sé resolver. Ayúdame a reconocer tu compañía en la vida cotidiana. Hazme atento a quien necesita cuidado, dispuesto a pedir perdón y agradecido por los dones sencillos. Sostén mi confianza cuando me falten las palabras y enséñame a caminar contigo paso a paso. Amén.