Oración por un ser querido que está lejos
«Oración por un ser querido que está lejos». Esta oración puede acompañar un momento real de tu día. Léela con calma y deja que sus palabras te ayuden a expresar lo que vives: la gratitud, una dificultad, el cuidado de tu familia o la necesidad de comenzar de nuevo.
La voz se genera con tu propio navegador, sin salir de esta página.
Bendito Padre, me siento agradecido por ser parte de tu hermosa creación, porque día a día puedo disfrutar de todas tus maravillas y compartir innumerables experiencias con mis seres queridos, amigos y compañeros.
Es por eso que hoy, mi buen Señor, quiero agradecerte todos los momentos vividos, los que fueron buenos y me llenaron de gozo y por los que fueron malos y me llenaron de experiencia. Gracias, mi Señor, porque todo lo tienes bajo control, nada pasa solo por que sí, y sé muy bien mi Señor, que si estoy hoy aquí es porque así Tú lo quieres..
Estoy tan agradecido Señor, porque me has bendecido con una hermosa familia, porque me diste la dicha de ser parte de sus vidas, pues ellos me han enseñado tanto del amor, de la paciencia, de la confianza, Padre, que no sería capaz de ver mi vida sin ellos. Amo mucho a mi familia y soy feliz con ellos, aún cuando hay problemas y aún a pesar de que la distancia mantiene a algunos de ellos lejos de mi lado.
Y aunque soy feliz junto a mi familia, mi corazón siente un poco de tristeza por aquel ser querido que se encuentra lejos de nosotros, Tú sabes quien es y conoces los motivos por los cuales él se encuentra lejos y yo también, pero me es imposible no sentir esta nostalgia por aquel ser querido que extraño tanto.
Padre mío, te pido con mucha humildad y esperando siempre lo mejor, que puedas cuidar y proteger a ese ser querido que se encuentra lejos, guíalo por el buen camino de la vida justa, no permitas que su sendero se desvíe del tuyo ahora que se encuentra lejos de nosotros. Ayúdalo a ser fuerte, a seguir luchando por salir adelante y si es tu voluntad, mi amado Señor, ayúdanos a reencontrarnos pronto.
Que puedas ser su compañía cuando nos eche de menos, que sienta que estamos con él en todo momento gracias al calor de tu amor y tu comprensión. Dale la seguridad y la confianza que necesita para defender sus principios y valores, para que su coraza se mantenga siempre firme y pueda seguir adelante con sus planes y objetivos.
Glorioso Dios, no hay nada imposible para Ti y sé que con tu bendición, ese ser querido que se encuentra lejos, podrá alcanzar todas las metas que se ha trazado. No permitas que pierda la fe ni el ánimo, que nuestro recuerdo y tu amor sean su mayor consuelo en momentos difíciles, porque bien sabemos que estar lejos de la familia, los amigos y todas las personas que uno ama, es sumamente difícil.
Que nunca se sienta solo, Padre, que sepa que en nuestros corazones siempre estará presente, que el olvido no vendrá a borrar su recuerdo, porque lo llevamos grabado en nuestros corazones, que el amor no se olvida y siempre está presente.
Cuídalo de todo peligro mi Señor, que allá donde se encuentre pueda ir siempre de tu mano y protegido por Ti, contigo a su lado nada lo dañará, nada lo hará sufrir ni perecer, porque Tú eres omnipresente mi Dios y en todos lados estás.
Señor bendito, que la gente de su alrededor sea gentil, que sean amables y justos con él, que si necesita ayuda, se la puedan brindar, que no lo hagan a un lado, que no lo hagan sentirse solo o desplazado, por favor mi Dios, que pueda encontrar su lugar y sentirse, de esa manera, un poquito más cerca de quienes lo aman.
Ayúdale siempre a discernir entre lo bueno y lo malo, que sepa siempre elegir el camino correcto aunque este no sea nada fácil, no permitas que sus principios se vean nublados por las tentaciones. Tú eres el único que lo hace todo posible, mi Señor, por eso elevo esta oración por aquella persona que se encuentra lejos, para que no olvide a los que dejó en su tierra, para que no olvide sus raíces y tarde o temprano, pueda encontrar su camino de vuelta al lugar que lo vio nacer.
Bendícelo con todo tu amor Padre eterno, haz que sienta nuestro amor a través de Ti, a través de tu Palabra y que nunca desmaye Señor, que sea fuerte y capaz de defender sus derechos cuando se vean vulnerados, dale valentía y dale fe, te lo suplico mi Señor, en el nombre de tu Hijo amado, nuestro Señor Jesucristo, Amén.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Señor, hoy te traigo esta intención concretamente: un ser querido que está lejos. Tú la conoces mejor que yo mismo; sabes de dónde nace este deseo y lo que hay detrás de cada palabra que he rezado. Te pido que, si esta petición es buena para mí, la hagas crecer; y si no lo es, transformala en algo mayor. Que yo confíe en tu voluntad perfecta, aunque mis tiempos no sean los tuyos.
Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: un ser querido que está lejos. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Amado Dios, mi oración por un ser querido que está lejos no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.
Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en un ser querido que está lejos, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Amén. 🙏
Encontrarte con Dios en lo que estás viviendo
El título de una oración poderosa expresa la confianza de quien reza, no una garantía de que ciertas palabras produzcan un resultado automático. Puedes acudir a Dios con una necesidad urgente y mantener una actitud sencilla de escucha. Esta oración invita a unir la petición al cuidado de la vida cotidiana, de manera que el encuentro con Él continúe en la forma de tratar a los demás.
Si todavía no sabes qué pedir, puedes empezar por contar a Dios cómo ha sido este momento de tu día. Una oración sencilla no necesita abarcarlo todo para ser sincera.
La vida de oración se construye en encuentros pequeños, no en una actuación perfecta. Puedes acudir a Dios con alegría, cansancio, preguntas o incluso con dificultad para encontrar palabras. El tiempo dedicado a rezar cobra sentido cuando se prolonga en la manera de escuchar, trabajar, cuidar y pedir perdón. Si hoy tu atención se dispersa, vuelve a una frase de la oración y comienza de nuevo sin reprocharte esa distracción.
Para meditar sobre esta oración
Al rezar «Oración por un ser querido que está lejos», puedes detenerte en esta pregunta: ¿Qué gesto de cuidado puedo llevar a mi vida después de este momento?
Una forma sencilla de rezar hoy
- Busca un momento posible dentro de tu jornada. Puedes rezar sentado, durante una pausa o antes de acostarte; procura que ese espacio te permita atender a las palabras con calma.
- Escoge un gesto cotidiano: escuchar, acompañar, ayudar en casa o reparar una palabra que haya herido.
- Cierra la oración con una petición sencilla sobre el resto del día y un nombre concreto por quien quieras interceder. Si una frase te ha acompañado, puedes recordarla después.
Una petición con tus propias palabras
Dios mío, aquí estoy con lo que ha ocurrido hoy y con lo que todavía no sé resolver. Ayúdame a reconocer tu compañía en la vida cotidiana. Hazme atento a quien necesita cuidado, dispuesto a pedir perdón y agradecido por los dones sencillos. Sostén mi confianza cuando me falten las palabras y enséñame a caminar contigo paso a paso. Amén.