Oración para creer en el amor de Dios
Toma un momento de tu día para encontrarte con Dios. Reza esta oración palabra por palabra, o déjala inspirarte para hablar con Él con tus propias palabras.
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Amado Señor de la misericordia, tu que reinas en los cielos y eres el rey de todo. Quiero agradecerte mediante esta oración por cada una de tus bendiciones, en primer lugar por haberme dado la vida y permitir que la viviera de la mejor manera posible, que pueda ser dueño de mis actos, y poder manejar mi cuerpo con total libertad.
Me siento agradecido Señor Bendito, por las infinitas oportunidades de poder ser feliz, por cada una de las personas que has puesto en mi camino y en mi vida, por quienes me han apoyado, por quienes han sido parte de mí y de mis planes y sueños, gracias por permitirme compartir tanto con las personas amadas.
Sé que tu amor es inmenso e infinito, sé que me amas y amas a tus hijos sin ninguna duda, porque he visto tus obras, he visto tu creación y todo lo que provees para mí, sin embargo, está en mi naturaleza ser un hombre soberbio y hasta a veces incrédulo, es por eso mi Dios, que vengo hacia Ti con esta humilde oración para que me ayudes a creer en tu amor, a creer ciegamente en tu palabra y en tus obras.
Quiero poder confiar en Ti sin siquiera tener que preguntarme nada, quiero ser tu siervo fiel, permanecer siempre a tu lado y poder ser digno de llamarme un hijo de Dios. Deseo de corazón ser un hombre creyente, un hombre que crea en tu divino amor, en tus magnificas obras sobre la vida de otros.
Te pido que puedas darme confianza no solo en Ti sino también en mí para poder creer en mi potencial como hijo tuyo, para saber que puedo lograr mis más altas metas, que pueda creer en mis talentos, en mis sueños, en mis habilidades para destacar y ser un mejor hombre en esta sociedad.
Dame la oportunidad de poder ser un hombre valioso, un hombre temeroso de Dios, que pueda ser capaz de grandes cosas en nombre de tu amor, que pueda hacer el bien a otros, y hacer que mis hermanos también crean en tu amor, en tu palabra y en tu misericordia.
El amor que me das Padre, es lo más hermoso y puro que tengo en la vida, porque no me impones tu voluntad, sino que me das a elegir mi propio camino, me guías y me ayudas a elegir lo correcto, y a pesar de que me equivoco muchas veces, me sigues permitiendo gozar de mi albedrío.
Te pido con mucho ahínco mi Señor que me tomes de tu mano para seguir en tu camino, para no perderme en este mundo de tinieblas, que pueda confiar en tu santa palabra para poder hacerle frente a cualquier problema o dificultad que se me presente, quiero ser fuerte y valiente.
Quiero que limpies mi vida y apartes de mí todo mal pensamiento, toda mala acción y que me llenes de humildad, de bondad, de generosidad hacia los demás, que pueda dar de mi tiempo y de mi servicio a quien lo necesite, que pueda promover el amor hacia mi prójimo ayudando a los más necesitados, o a quién sea que necesite de mí.
Altísimo Señor, quisiera que me brindes la dicha de poder sentir tu amor todo el día, de saber que estás a mi lado y que me proteges de todo lo malo que hay en este mundo, quiero sentir tu sagrado espíritu susurrándome las cosas que debo hacer, las decisiones que debo tomar para no caer preso del enemigo.
Deseo de corazón que tu amor invada no solo mi vida, sino también mi hogar, para que todo aquel que en el entre sienta toda la bondad que viene con tu divino amor, que se sientan tan felices de estar aquí que quieran conocer tu sagrado evangelio.
Quiero poder estar a la altura de tus expectativas Señor, quiero que te sientas orgulloso de mí y que me regales a diario tu amor puro y sincero, desde que me levanto por la mañana hasta cuando me acuesto en las noches, quiero que tu amor cambie mi vida, que me haga un hombre nuevo y valioso a tus sagrados ojos. Siempre pidiéndote en el nombre de tu hijo Amado Jesucristo, Amén.
Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: creer en el amor de dios. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.
Dios mío, te agradezco de antemano por lo que estás haciendo en mi vida por creer en el amor de dios. Aunque todavía no lo vea con mis ojos, creo que ya estás moviendo piezas donde yo no alcanzo a mirar. Dame fe de niño, esa que confía sin entender, y esperanza firme, esa que no se rinde en el camino.
Padre amado, no permitas que la inquietud por creer en el amor de dios me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.
Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: creer en el amor de dios. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.
Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.
Amado Dios, mi oración por creer en el amor de dios no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.
Amén. 🙏
Reflexión para tu oración
La oración no es un truco ni una fórmula mágica: es un diálogo. Al rezar por creer en el amor de dios, Dios empieza a trabajar primero en ti: te da serenidad para pensar, claridad para decidir y fuerza para actuar. Muchas veces la respuesta llega porque nosotros hemos cambiado primero.
La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por creer en el amor de dios, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.
Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con creer en el amor de dios y en todo lo que lo rodea.
Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.
Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por creer en el amor de dios con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.
La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por creer en el amor de dios, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.
Cómo rezar esta oración
- Reza esta oración al comenzar el día, cuando el corazón está más sereno.
- Relájate: una postura cómoda y la respiración lenta ayudan a concentrarse.
- Lee cada párrafo dos veces: la primera para comprender, la segunda para rezarlo.
- Añade tus propias peticiones, en especial las que no salen con palabras.
- Termina con la señal de la cruz y guarda una frase de la oración para repetirla durante el día.
Versículo para acompañar tu oración
«Sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.»
— Colosenses 3:14
El amor es la prenda que mantiene unidas a las personas y a las familias.
Que el Señor te bendiga y te guarde; que haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su paz. Amén.