Oración de la mañana para el 18 de Junio del 2024
Toma un momento de tu día para encontrarte con Dios. Reza esta oración palabra por palabra, o déjala inspirarte para hablar con Él con tus propias palabras.
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Señor de mi vida, buenos días, en este regalo de amanecer, quiero elevar mi alma en oración para proclamar tu divino nombre y con la confianza de que seré escuchado. Me acerco hacia tu majestuosa presencia, para darte gracias de corazón por esta nueva oportunidad que me brindas para poder concluir algunas cosas que quedaron en el día de ayer y empezar desde cero con otras.
Gracias mi Dios porque pude reparar mis fuerzas mediante el buen sueño que me concediste, pude descubrir una pizca de la grandiosa paz que tienes entre tus brazos, mi gran Padre.
Hoy despierto en tu presencia y deseo alabarte con todo el corazón, porque estás conmigo en todo momento, bendito seas Señor, porque tu misericordia y tu sabiduría son grandes, porque hoy puedo otra vez esforzarme por lograr mis objetivos.
Bello Creador, en esta mañana, quisiera pedirte por las personas que están comenzando este nuevo día sin tu presencia, por aquellos que no te toman en cuenta en nada de lo que hacen, por los que se han alejado de Ti y viven con el corazón desesperanzado.
Que tu misericordia nos cubra y así, nuestra esperanza permanezca en cada uno de nosotros hasta el día en que Tú nos llames, mi Dios. No permitas que caigamos en la rutina que nos aleja de Ti, que siempre tomemos cada día como uno diferente y especial.
Mi Señor, te pido también por mi familia para hoy sea un día de mucho beneficio. Que todos los planes que tienen programados sean vigilados por Ti. Cuídalos mucho por favor, que todas las decisiones que tomen sean con mucha prudencia y tráelos con bien a casa al finalizar sus actividades.
Si están atravesando por alguna dificultad, dales la calma que necesitan y la sabiduría para actuar correctamente y dar una buena solución, que siempre te busquen para escucharte y recibir tu consuelo. Por favor Señor, te pido que mires con bondad sus vidas y no tomes en cuenta sus faltas, deja que salgan victoriosos de cada prueba en tu santo Nombre.
Ahora me dispongo a empezar este día, con ganas de amarte cada vez más. Dame la sensatez para vivir cada momento experimentando tu gracia y haciendo las cosas como Tú quieres que se hagan, porque sin amor ni tu gracia no soy nada Señor, por más riquezas o más fama mundial, no hay nada que se compare con Tu amor.
Padre celestial, te ofrezco todo mi día. Permanece a mi lado durante toda la jornada y no permitas que el día termine sin tu protección. Si en algún momento se me acaban las palabras para adorarte o expresar mi sentir, que cada latir de mi corazón o cada parpadear de mis ojos digan que te amo. Todo esto te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.
Señor, hoy te traigo esta intención concretamente: este nuevo día que comienza. Tú la conoces mejor que yo mismo; sabes de dónde nace este deseo y lo que hay detrás de cada palabra que he rezado. Te pido que, si esta petición es buena para mí, la hagas crecer; y si no lo es, transformala en algo mayor. Que yo confíe en tu voluntad perfecta, aunque mis tiempos no sean los tuyos.
Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en este nuevo día que comienza, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Dios mío, te agradezco de antemano por lo que estás haciendo en mi vida por este nuevo día que comienza. Aunque todavía no lo vea con mis ojos, creo que ya estás moviendo piezas donde yo no alcanzo a mirar. Dame fe de niño, esa que confía sin entender, y esperanza firme, esa que no se rinde en el camino.
Señor, hoy te traigo esta intención concretamente: este nuevo día que comienza. Tú la conoces mejor que yo mismo; sabes de dónde nace este deseo y lo que hay detrás de cada palabra que he rezado. Te pido que, si esta petición es buena para mí, la hagas crecer; y si no lo es, transformala en algo mayor. Que yo confíe en tu voluntad perfecta, aunque mis tiempos no sean los tuyos.
Amén. 🙏
Reflexión para tu oración
Rezar es entrenar la esperanza. Quien repite esta oración por este nuevo día que comienza va construyendo dentro de sí un espacio de paz que ninguna circunstancia puede arrasar. La fe no siempre cambia las cosas de inmediato, pero siempre cambia primero el corazón que ora.
Acompaña esta oración con la lectura de la Palabra: unos minutos de Evangelio cada día iluminan lo que pedimos. La Palabra es lámpara para nuestros pasos y consuelo para nuestras esperas, sobre todo cuando lo que pedimos nos toca tan de cerca.
Confía en el tiempo de Dios. Nosotros quisiéramos respuestas inmediatas, pero él cultiva la paciencia como un bien precioso. Mientras esperas, no dejes de agradecer: la gratitud abre los ojos para reconocer las bendiciones que ya estamos recibiendo.
Si hoy tu corazón está cansado, reza igual. Dios no necesita palabras perfectas: le basta con las tuyas. Puedes cambiar frases de esta oración, ponerles tu nombre y los nombres de los tuyos; la oración que nace de la vida real siempre llega más hondo.
Cómo rezar esta oración
- Encuéntrate con Dios tal como estás: sin máscaras y sin prisa.
- Nombra delante de él lo que llevas dentro, aunque sea doloroso o confuso.
- Reza la oración poco a poco, dejando que las frases se conviertan en las tuyas.
- Pide la gracia concreta que necesitas hoy, no la que necesitarás mañana.
- Da gracias siempre, aunque todo siga igual: la fe se sostiene en la gratitud.
Versículo para acompañar tu oración
«Porque tú eres mi esperanza; oh Señor Jehová, mi confianza desde mi juventud.»
— Salmo 71:5
La esperanza puesta en Dios aguanta cualquier amanecer, por nublado que parezca.
Ve en paz, y que la bendición de Dios acompañe cada uno de tus pasos hoy y siempre.