Oración de la mañana para el 16 de Junio del 2025
Toma un momento de tu día para encontrarte con Dios. Reza esta oración palabra por palabra, o déjala inspirarte para hablar con Él con tus propias palabras.
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Bendito Padre, buenos días, que regalo tan bonito el de poder contemplar la hermosura de tu cielo encendido esta mañana, gracias porque me permites compartir con las personas que más quiero, porque las cuidaste bien de todo peligro y porque estas aquí, a mi lado una vez más para poder decirles lo mucho que los amo y lo importante que eres Tú en nuestras vidas.
Hoy quiero concluir también algunos pendientes que no los terminé el día de ayer, pero bajo tu voluntad mi Señor. Te agradezco de manera muy especial por las oportunidades que me sigues brindando, que han ido mejorando mi forma de ser y de ver las cosas.
Siempre la gloria para Ti mi Dios, dame un corazón digno de tu amor, de tu reino; para que con humildad en el servicio pueda entregarlo todo hasta el final a todos los que necesitan de tu presencia, y que no saben como alcanzarla, ni mucho menos el valor que pueden tener ante tus ojos.
Amado Padre, tu misericordia me da la seguridad de que nada podrá derrotarme, ni la tormenta más fuerte de la naturaleza, que tu existir sea siempre una necesidad en mí y en los corazones de mi familia. Inúndame con tu preciosa paz esta noche por si la desesperación toca mi puerta, y lléname con tu bondad.
Instrúyeme en el camino de la verdad, que solamente eres Tú mi Dios, anima mi alma para seguir sin mirar atrás. Enséñame a orar con más fe y perseverancia, no quiero quedar vulnerable ante la tentación que me ofrece el mundo santo Padre. Guía mis pasos y recuérdame siempre a ser agradecido por tus favores.
Este día, envía a tu Espíritu paráclito para que habite en mí y me llene de tu alegría y gozo, fortalezca cada espacio de mi corazón, para estar cada vez más seguro de que tuya es la gloria y la victoria en este mundo.
Te encargo mis proyectos, mis planes y todas las cosas que tengo en mente para realizarlas bajo tu bendición y que tengan un resultado exitoso. Pero si las cosas me resultan mal, ayúdame a mantener la paciencia y a no desesperar. Quiero seguir confiando en Ti, creer en tus promesas y saber servirte con amor.
Sé que no soy digno de nada por mis fallas, pero me gustaría que me enseñes y ayudes a ser un mensajero de tu palabra, para que las personas que hoy me pongas en el camino, puedan verte reflejado en mis acciones que hablan más que las palabras, déjame ser testimonio de tu fe.
Bendito Padre, con este regalo de vida, dame la posibilidad de llenarme de amor, también la sensatez para vivir con responsabilidad y convicción. Dame la fortaleza y el valor para darle frente a todos los retos que se presenten, te lo pido por tu hijo Jesús, Amén.
Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: este nuevo día que comienza. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.
Dios mío, te agradezco de antemano por lo que estás haciendo en mi vida por este nuevo día que comienza. Aunque todavía no lo vea con mis ojos, creo que ya estás moviendo piezas donde yo no alcanzo a mirar. Dame fe de niño, esa que confía sin entender, y esperanza firme, esa que no se rinde en el camino.
Padre amado, no permitas que la inquietud por este nuevo día que comienza me aparte de ti. Al contrario, que esta oración se convierta en un puente que me acerque cada día más a tu presencia. Enséñame a esperar sin desanimarme, a trabajar sin desconfiar y a agradecer antes incluso de ver la respuesta.
Buen Pastor, guíame mientras camino con esta intención puesta en ti: este nuevo día que comienza. Cuando me canse, recuérdame que tú cargas con lo que yo no puedo; cuando dude, hazme escuchar tu voz que llama por mi nombre; cuando tropiece, levántame con la dulzura con la que levantas a los tuyos.
Amén. 🙏
Reflexión para tu oración
La oración no es un truco ni una fórmula mágica: es un diálogo. Al rezar por este nuevo día que comienza, Dios empieza a trabajar primero en ti: te da serenidad para pensar, claridad para decidir y fuerza para actuar. Muchas veces la respuesta llega porque nosotros hemos cambiado primero.
La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por este nuevo día que comienza, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.
Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con este nuevo día que comienza y en todo lo que lo rodea.
Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.
Cómo rezar esta oración
- Elige el momento del día en que tu mente esté más despejada.
- Comienza dando gracias a Dios por algo concreto de tu jornada.
- Reza la oración completa, en voz alta si puedes, saboreando las palabras.
- Ofrece a Dios tus intenciones personales relacionadas con lo que acabas de rezar.
- Cierra con una pregunta sencilla para tu vida: ¿qué me pide Dios hoy?
Versículo para acompañar tu oración
«Sus misericordias son nuevas cada mañana; grande es tu fidelidad.»
— Lamentaciones 3:23
Por mucho que haya fallado ayer, hoy la misericordia de Dios vuelve a empezar contigo.
Que el Señor te bendiga y te guarde; que haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su paz. Amén.