✨ Oraciones de Fe y Esperanza

Oración de discernimiento para tomar una decisión

Edición y reflexión: Oraciones de Dios

Oración cristiana · 1 lectura

Publicada el

Un brote verde nace entre las rocas hacia una cruz iluminada al horizonte

Toma un momento de tu día para encontrarte con Dios. Reza esta oración palabra por palabra, o déjala inspirarte para hablar con Él con tus propias palabras.

Amado Dios Padre, la vida es un gran camino de buenas y malas decisiones. Hoy me presento ante Ti, Señor, con la confianza en que oirás mis palabras y sabrás darme lo que necesito en el momento justo, mi Padre. Tengo fe en Ti, Altísimo. En Ti confío y en Ti me refugio.

Señor, me veo ahora dentro de una situación complicada que me hará tomar una decisión importante que tendrá consecuencias en mi vida y la vida de mis seres queridos. Ayúdame a permanecer firme en lo que elija, mi Dios.

Durante estos años que he vivido, Señor, por bendición tuya, han existido momentos de preocupación y muchas complicaciones. Éste es uno de esos instantes, Padre. Estoy frente a un importante paso que debo dar en mi vida y sólo Tú puedes guiarme hacia el sendero correcto.

Señor, te pido que me orientes de manera adecuada para no cometer errores y perjudicarme y perjudicar a quienes me importan. Padre bueno, sé que las consecuencias podrían ser malas si no elijo bien. Pongo mi preocupación en tus santas manos, Señor.

Te pido discernimiento, Señor mío. Te pido que me ayudes a reflexionar con tranquilidad y me des la paciencia para evaluar todas mis opciones y saber qué beneficios me traerá mi elección, Padre. Te pido que me des la claridad que necesito en la mente para ver todo con ojos de sabiduría.

Padre Amado, te pido también por mis hermanos y mis hermanas que atraviesan situaciones parecidas a la mía. Por ellos que también se preocupan y piensan que esos momentos de dificultad están dañándolos. Demuéstrales, Señor, que estás a su lado y que los ayudarás a decidirse por lo mejor para ellos.

Bendito Señor, yo reconozco mis pecados y sé que muchas veces no merezco tantas bendiciones. Te pido, mi Dios, que perdones mis ofensas y sepas comprender mi humanidad. Yo que tantas veces me he equivocado pero que también he sentido de verdad el arrepentimiento en mi corazón. Perdóname, Padre.

Agradezco infinitamente todas las bendiciones que hay en mi vida por tu voluntad, Mi Amado Dios. Sé que Tú me cuidas y velas por mi bienestar, Padre de bondad. Gracias por las cosas que he podido alcanzar hasta ahora y las bendiciones futuras. Gracias por tu amor.

Te alabo, mi Señor. Reconozco en Ti al Padre amoroso que se preocupa por todos sus hijos y nos protege del mal y nos aleja de las tentaciones del pecado. Mi Dios, mi amado, Bendito seas por toda la eternidad.

Ilumina, Señor, mi mente para que la reflexión y la paciencia me acompañen cuando sea el momento de tomar las decisiones importantes de las que te hablé, mi Padre. Dame la tranquilidad para pensar en todo y sólo después de eso poder elegir correctamente lo que será de beneficio para mí.

Me siento siempre alegre, Señor, cuando estoy en tu presencia. Sé que todas las bendiciones que me das no se comparan a este momento en que puedo compartir contigo un espacio tan íntimo de conversación en el que un Padre escucha amorosamente y brinda consuelo a sus hijos.

Te pido, mi Dios, todo esto en nombre de Tu Hijo, nuestro victorioso Señor Jesucristo que dio la vida por nuestros pecados y venció a la muerte resucitando en la vida eterna. En su nombre te pido, mi Dios. Gracias por haberme escuchado y amarme tanto. Bendito seas, Dios Mío. Amén.

Amado Dios, mi oración por discernimiento para tomar una decisión no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.

Señor, tú que conoces el principio y el final de todas las cosas, mira esta petición que pongo delante de ti: discernimiento para tomar una decisión. No te pido que hagas las cosas a mi manera, sino que me concedas un corazón capaz de reconocer tu manera cuando llegue. Ilumina mis pasos, corrige mis desvíos y sostén mi debilidad.

Dios bueno y misericordioso, sella esta oración con tu paz. Que mi corazón no quede agitado, sino descansando en ti, porque tú cuidas de los tuyos como un padre cuida de sus hijos. Que mi fe crezca cada mañana y que mi esperanza se renueve cada noche. Amén, amén.

Amado Dios, mi oración por discernimiento para tomar una decisión no termina aquí: se convierte en mi manera de vivir. Ayúdame a ser respuesta de mi propia petición, a cooperar contigo con mis palabras, mis gestos y mi trabajo diario. Que nada de lo que haga hoy quede lejos de tu voluntad.

Señor Jesús, que la paz que nace de esta oración acompañe todo lo que haga hoy. Cuando vuelva a pensar en discernimiento para tomar una decisión, que mi primer impulso sea volver a ti, porque tú dijiste que quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.

Amén. 🙏

Reflexión para tu oración

Cuando rezamos por discernimiento para tomar una decisión declaramos, sin decirlo con palabras, que Dios puede lo que a nosotros nos resulta imposible. Esa confianza agrada al Señor más que mil sacrificios. Por eso, antes de pedir, conviene detenerse un momento y dejar que el corazón se tranquilice en su presencia.

Y si la respuesta llega distinta a lo esperado, no lo interpretes como un cierre. A veces Dios, que ve el conjunto de nuestra vida, guarda para nosotros algo mayor. Quien ora por discernimiento para tomar una decisión con el corazón abierto acaba descubriendo que fue escuchado más de lo que pidió.

La fe se alimenta rezando y se debilita abandonando la oración. Por eso, cada vez que reces por discernimiento para tomar una decisión, añade un gesto concreto: una sonrisa, una llamada pendiente, un acto de generosidad. Así tu oración se hace vida y tu vida se hace oración.

Recuerda: orar no es informar a Dios de nuestras necesidades, él ya las conoce; orar es abrirle la puerta de nuestro corazón para que entre y transforme. Déjale entrar también en lo que tiene que ver con discernimiento para tomar una decisión y en todo lo que lo rodea.

Rezar en comunidad multiplica la fuerza de la petición. Comparte esta oración con alguien de confianza y pídele que rece contigo. Donde dos o tres se reúnen en su nombre, él mismo promete estar presente, y nada de lo que pidamos con fe cae en saco roto.

Cómo rezar esta oración

  1. Aparta cinco minutos de calidad: no es mucho tiempo para lo que está en juego.
  2. Empieza reconociendo la presencia de Dios contigo en este momento.
  3. Reza la oración como si Dios estuviera sentado a tu lado escuchándote.
  4. Ofrécele la persona o situación que te preocupa y déjala en sus manos.
  5. Acércate al día con la certeza de que no caminas solo: él va contigo.

Versículo para acompañar tu oración

«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.»

— Filipenses 4:13

Nuestros límites no son límites para él.

Ve en paz, y que la bendición de Dios acompañe cada uno de tus pasos hoy y siempre.