Oración para que todo salga bien en mi economía

Padre nuestro que estas en el cielo, mi Dios, alabado seas.

En este momento de intimidad contigo, en el que te hablo de mis angustias y preocupaciones para que me liberes, vengo hoy a tu altar, con toda mi fe, de rodillas y las manos hacia el cielo; quiero al iniciar este día pedirte que purifiques mi alma, mi mente y mi corazón.

Ayúdame a hacer las cosas acordes a tu voluntad Padre, que de mi boca solo salgan palabras de bendición, amor, bondad y paz. Para regalar alegría y gozo a los demás y a mi alma.

Oro con toda mi fe en ti Dios. Quiero iniciar a tu lado, junto a tu presencia… Con el Espíritu Santo dentro de mí; porque sé que tú eres el único que me protege de todo mal en todo momento, no me abandonas en ninguna hora, sujetas mi mano, me levantas, tu sombra me cubre, tus ángeles me rodean, para que mi pie no tropiece en piedra y así todo salga bien en mi vida y en mi economía.

No me permitas caer en la tentación, ayúdame a seguir el camino correcto, ese camino que tu me iluminas, sendas de los justos.

Tu gracia y misericordia me ampara y guía Padre Celestial. Tu eres mi Dios todopoderoso; Tu todo lo puedes.

Tú me amas con amor eterno y yo te exalto y adoro Padre, siempre estas conmigo, se que nunca me abandonas, cada paso que doy esta protegido por la Santa Sangre de Cristo Jesús, en quien yo confió.

Se que nada me faltará, mi economía esta protegida por tu palabra y yo tengo fe en tu palabra Dios mío; en tus promesas y en que la victoria es junto y gracias al Padre.

TE INTERESA  Oración a San Benito para alejar todo mal

Tienes grandes planes para mi futuro, para que mi familia y yo estemos bien económicamente y prosperemos.

Mi Dios, en esta hora de rodillas te suplico en nombre de Jesús que protejas mi economía, úngeme con aceite, protege a mis familiares y amigos.

Declaro en el poderoso nombre de Jesús de Nazaret que el día de hoy seré testimonio del poder, grandeza, misericordia y amor de Dios, nuestro Padre Celestial.

El mundo verá lo bello que es seguir el camino de Dios y todas las maravillas que ocurren en tu vida cuando tienes al Altísimo rodeándote para protegerte a cada instante y a su Santo Espíritu en nuestro corazón que no nos abandona nunca y siempre nos guía.

Te amo Dios. Mi Padre todo misericordioso, tengo fe en que escuchas mis oraciones y todo saldrá bien tanto en mi economía como también en mi salud, familia, amor y prosperidad.

Lo agradeceré ahora, durante todo mi día y siempre, realizando buenas acciones, teniendo buenos pensamientos y siguiendo tu voluntad. Alzo mis manos al cielo y digo:

¡Amén!

Queridos hermanos, recordemos que las peticiones más profundas de nuestro corazón, si son pedidas al Padre en nombre del Hijo nos serán concedidas con el amor eterno y misericordia de Nuestro Dios Todopoderoso para nuestras vidas.

Gracias al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.

¡Amén!