Oración para que todo salga bien el día de hoy.

Buenos días Padre Amado, Todopoderoso.

Tú que estas en el cielo

y por tu gran amor hacia mí, me regalas esta nueva mañana y este nuevo día con tu presencia de mi lado levanto mis manos y digo “Gracias mi Dios por un día más de vida y una nueva mañana”.

Gracias por poder tener un pan que desayunar y un vaso de agua que beber.

Gracias por tu misericordia divina y amor eterno. En esta hora quiero pedirte que en el día de hoy todo salga bien, en mi vida, en mi trabajo, con mi familia;  Me pongo de rodillas ante ti Padre, humildemente vengo a tu altar y con sinceridad te doy un enorme agradecimiento, te alabo y te bendigo mi Dios, aquí de rodillas, con las manos en alto te suplico prosperidad, salud y tu amor, porque es lo único que necesito… A ti Dios Santo.

Llévame por ese camino, por tus sendas de justicia, que me acercan más a la abundancia y riqueza. Gracias por esta oportunidad de seguir luchando, gracias por tu aliento y amparo, por permitirme disfrutar de tu gozo, alegría, amor y paz Mi Dios.

Me das las fuerzas mi Dios para seguir en pie, caminado por la vida, sin caer en el mal o en la tentación. Sé que mi día está protegido por tu palabra y poder, mi Padre omnipotente y omnipresente.

Hoy por el poder de la palabra que me has concedido para bendecir o maldecir, usare con honor para el bien, así que:

Cubro con tu santa y poderosa sangre todo mi cuerpo de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza, bendigo a mis familiares y amigos, cada paso que daré estará acompañado de tu Santo Espíritu, no tropezarte en piedra, ni desviare mi camino, porque mis ojos tienen un rumbo fijo, mi mirada esta puesta en tu camino mi Dios, el camino del bien, de los justos.

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Manifiéstate en mi vida Padre, y en la de mi familia.

Sé que tus ángeles me rodean y tu sombra me cubre; No temeré mal alguno porque tú estás conmigo, me amparas y me infundes fuerza y confianza. Tengo fe en ti mi Dios y en tu protección.

Permíteme ser testigo de tus maravillosas obras y de tu amor infinito.

Gracias al Padre, mi Dios, al hijo, nuestro Jesús de Nazaret, y al Espíritu Santo que me orienta y nunca me abandona.

¡Amén!